domingo, 28 de agosto de 2011

GEHARD DEMETZ


Nacido en 1972, Bolzano (Italia). Vive y trabaja en Selva di Val Gardena.
Desde su debut en 2005, Gehard Demetz ha sido invitado por importantes galerías de exhibición en los Estados Unidos, España, Alemania, Corea.

" Mi interés por la escultura se remonta a mi infancia, cuando yo estaba encantado con las enormes estatuas religiosas. En Val Gardena, hay una tradición consolidada artística de la escultura que se remonta más de treinta años. Todo el mundo piensa que esta tradición de la escultura de madera vinieron de Polonia. Pasé los primeros seis años de mi formación como escultor en la Escuela de School in Selva , el pueblo que nací y donde vivo hoy.


En 1996 comencé a enseñar en la escultura en  Selva durante  diez años. Durante ese tiempo me concentré en mi desarrollo como artista, después de los cursos académicos en Saltzburg y mi investigación individual. Con el paso de los años y todos los cambios que implica que inevitablemente, me di cuenta de que la enseñanza se demandaba mucha energía de mi trabajo creativo y decidí dejar de trabajar como profesor. Es cierto, me encuentro en la frontera natural entre Italia y los países de habla alemana. Es natural aquí para absorber a todos los estímulos del lado de la frontera y tienen un impacto positivo en el hecho de ser receptivos a las influencias culturales." tomado de  /www.geharddemetz.com/ una conversacion con Luigi Fassi



Para mis padres 2009



La nieve por primera vez en Israel  2009




Sobre su Escultura
He querido transmitir el conocimiento de convertirse en adultos y perder así, como dice Rudolf Steiner, su habilidad para ser capaz de "oír" su inconsciente. Ellos viven con la carga de culpa que se  transmite de generación en generación, que no pertenece a ellos. Son niños que se sienten tristes por no poder ser realmente los niños, pero que, por otro lado, la posibilidad de elegir a convertirse en adultos, con total independencia, por lo tanto liberarse poco a poco, de todas las influencias transmitidas por sus antepasados. Ellos son testigos de todo el esfuerzo en el proceso de crecimiento y desarrollo, que se logra a través de la voluntad individual y la concentración.tomado de  /www.geharddemetz.com/ una conversacion con Luigi Fassi


Me olvidé de lo que decía mi padre 2009



He oído a los espíritus mientras yo susurro 2007



Todo lo que él mintió era cierto 2006


Sieben Schafe - Zehn Hunde 2010


Una distorsión suave  2008

Mao e Hitler, 2007

Me has robado mi silencio 2006

lunes, 8 de agosto de 2011

REPATRIAN PIEZAS ARQUEOLÓGICAS

El Ministerio de Cultura recibió 256 piezas arqueológicas colombianas que habían sido robadas y que fueron halladas en posesión de Jan Erik Pelle. Entre las piezas encontradas en el sótano de Pelle había figuras de países como México, Perú y Ecuador.
Las figuras pertenecen a lugares como San Agustín, Nariño, Quimbaya, Zenú, Tumaco, Tolima, Tayrona, Cauca Medio, Magdalena Medio, Calima, Tamalameque y Muisca. Y pertenecían al patrimonio histórico de las culturas precolombinas del país.

La Ministra de Cultura, Mariana Garcés Córdoba, dijo que "este es un golpe directo y frontal contra tráfico ilícito de bienes arqueológicos que son patrimonio de la Nación, gracias al trabajo conjunto entre la Cancillería de Colombia, el Ministerio de Cultura, la Interpol, el Icanh, el Icom y el Gobierno de Dinamarca. Es un compromiso nacional e internacional para la salvaguardia del patrimonio".


FOTOGRAFÍA TOMADA DEL DIARIO LA NACION DE NEIVA
Según las declaraciones de Garcés las piezas retornaron al país a instancias de la campaña liderada por el Ministerio de Cultura, a través de la Dirección de Patrimonio y en contexto del cumplimiento de la convención Unesco de 1970, contra el Tráfico Ilícito de Bienes Culturales.


Las informaciones de Colprensa, señalan que se lograron recuperar 225 objetos de cerámica; 23 de piedra y líticos; 5 de hueso y 3 de metal.
Entre los elementos recuperados se encuentra la estatua de San Agustín, cuyas dimensiones son 76 x 48 x 26 centímetros.
Esta pieza fue robada el 12 de diciembre de 1988 del municipio de Pradera, Huila.


Gracias a que iba ser subastada por la casa Bruun Rasmussen en Copenhague el 11 de Diciembre de 1998 se supo de su paradero y en una acción oportuna la Interpol intervino y se impidió su venta.
RCN RADIO PIEZA 155
El proceso de repatriación
Aunque las piezas fueron robadas en diciembre de 1998, sólo hasta el año 2006, el Gobierno de Dinamarca, logró incautarlas para su protección.
En ese entonces la policía danesa incautó, en enero del mismo años 656 bienes arqueológicos de países de América del Sur. Se encontraban en el sótano de la vivienda de Jan Erik Pelle.
La arqueóloga Inge Schjellerup, del Museo Nacional de Copenhague, quién examinó los bienes incautados, identificó que las piezas eran originarias de Ecuador, Perú, México y Colombia, pero hubo 11 objetos de los que no logró saber su proveniencia.
Luego de la incautación, siguió un proceso para la recuperación de las piezas incautadas que se inició en 2006 y en contra de Jan Erik Pelle. Él fue acusado por el delito de receptación, aunque hasta el día de hoy no ha prosperado ninguna acción jurídica a su persona.
En todo caso, se espera que con esta acción, se de un paso ejemplarizante en los casos del mercado negro de arte, y que además vayan en contra vía del patrimonio histórico del país.

Características
De acuerdo con informaciones del Ministerio de Cultura dentro de las figuras que se repatriaron al país se encuentran diferentes culturas. De la nariñense por ejemplo se recuperaron máscaras, ocarinas, copas, vasijas y figuras humanas masculinas y femeninas elaboradas en cerámica y piedra.
Por parte de la cultura Quimbaya se encuentran brazaletes de metal, copas, vasijas, rodillos y tabloides de cerámica.
Del Magdalena Medio, elementos como urnas y vasijas de cerámica.
La cultura Zenú, también tuvo recuperación de copas y figuras antropomorfas de cerámica y piedra. De Tumaco se encuentran figuras antropomorfas y vasijas de cerámica; del Tayrona se reconocieron sonajeros, vasijas y hachas en cerámica y piedra, del Cauca medio, vasijas de cerámica; y de Calima, vasijas canestero.
VANGUARDIA LIBERAL

Lista roja de bienes
La lista roja de bienes culturales, es un inventario que tiene el International Council of Musums en el que aparecen denunciados elementos robados de todo el mundo. Con ella se pretende hacer una red de museos y poner en alerta roja a las autoridades internacionales para que los elementos históricos o artísticos permanezcan en su lugar de origen y no en manos de coleccionistas.
Campaña contra el Tráfico Ilícito
La identidad de las naciones se ha visto gravemente amenazada por la pérdida continua y progresiva de su patrimonio cultural. Los bienes que lo conforman se han convertido en objeto de un negocio delictivo que enriquece a las redes internacionales de comercio ilegal. El hurto, el saqueo, el comercio ilegal, las excavaciones clandestinas y las falsificaciones, entre otros delitos, alimentan el tráfico ilícito, al igual que los cambios socioeconómicos y culturales, que son consecuencia de la globalización. Todos estos factores son una amenaza constante para la preservación de los bienes culturales.
El tráfico ilícito de bienes culturales está catalogado como el cuarto problema mundial, después del tráfico de drogas, armas y especies protegidas, y se lo considera una amenaza multidimensional a la seguridad de las naciones. De este flagelo no se libra ningún país.
Formación de las colecciones
Cerca de 10.000 piezas que se empezaron a coleccionar como "curiosidades" en el siglo XVIII, como "antigüedades" en el siglo XIX y como resultado de la investigación sistemática a partir de las primeras décadas del siglo XX, constituyen la colección arqueológica conservada por el Instituto Colombiano de Antropología (Ican) en el Museo Nacional de Colombia.

Al fundarse el Museo Nacional en el año de 1823, "grandes huesos de animales desconocidos" y "una momia encontrada cerca de Tunja" formaban parte de la colección. Posteriormente, durante la segunda mitad del siglo XIX se empezaron a producir importantes estudios sobre las "antigüedades de los indios" y en esa medida se fueron recolectando objetos de las culturas Muisca, Quimbaya y San Agustín.
A comienzos del siglo XX se produjeron las primeras investigaciones netamente arqueológicas dentro de las cuales se encontraban las excavaciones realizadas por Konrad Theodor Preuss en San Agustín (1913-1914); Alden Mason en Pueblito y otras zonas tairona (1922-1923); Carlos Cuervo y Gerardo Arrubla en Sogamoso (1924). Piezas importantes que eran exhibidas al público fueron producto de dichas excavaciones.
Con la creación del Servicio Arqueológico Nacional -fundado en 1938 por Gregorio Hernández de Alba- y del Instituto Etnológico Nacional -fundado en 1941 por Paul Rivet-, la arqueología en Colombia se estableció de manera definitiva y dentro de la cátedra se promovieron diversas expediciones con el fin de describir las áreas arqueológicas del país. En este contexto, Gregorio Hernández de Alba destacó la idea de considerar los objetos como documentos reveladores de la cultura de sus artífices y con ello impulsó un nuevo concepto en materia de museo arqueológico.
Hacia 1950 excavaciones estratigráficas, informes de campo y datación a través del método del Carbono 14, proporcionaron datos más confiables sobre las diferentes áreas culturales del país. Fue dentro de este ámbito que procesos tan importantes como la sedentarización, el surgimiento de la agricultura y la cerámica pudieron ser debidamente registrados.
En la década del sesenta, los estudios se concentraron en las excavaciones de los primeros pobladores del territorio colombiano, bajo la dirección de Gonzalo Correal y Thomas van der Hammen, entre otros. Numerosos objetos fruto de estas investigaciones, tales como instrumentos líticos y restos óseos que datan del 10.500 al 9.000 a.C., se integraron a la colección.
Durante los últimos años se ha hecho énfasis en la investigación de condiciones ambientales con importantes resultados acerca de los suelos, polen y restos óseos, contribuyendo a esclarecer aún más el panorama del pasado prehispánico. Por tanto, patrones demográficos y de poblamiento, estrategias de producción, de intercambio y de consumo, se han podido establecer de manera acertada.
Las más recientes investigaciones en la zona norte y en la Amazonía colombiana han puesto al descubierto la gran antigüedad de los desarrollos regionales, a través de vestigios de aldeas muy tempranas de agricultores y de grupos de cazadores-recolectores. Es así como se han podido registrar procesos de importancia capital como la domesticación de plantas y el surgimiento de la cerámica.
Por lo expuesto anteriormente estas colecciones, además de ser testigos de la historia de las sociedades prehispánicas, son testimonio de la conformación de la antropología como disciplina en Colombia.
La División de Arqueología y Patrimonio del Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH) enriquece las colecciones a través de las investigaciones que realiza en el país.
En la actualidad, las colecciones arqueológicas reúnen piezas representativas de los distintos períodos de poblamiento del territorio colombiano que van desde los grupos cazadores-recolectores -hace aproximadamente 12.000 años- hasta las sociedades complejas que existían a la llegada de los españoles. Para su clasificación e investigación, estas colecciones se han dividido en piezas cerámicas, líticas, óseas, orfebres y textiles.
La totalidad de la colección arqueológica se encuentra registrada y catalogada en programa ISIS, el cual permite agilizar búsquedas, consultas y contribuir a su permanente investigación. Por otro parte, el Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH) adelanta el proyecto de incorporar la información sistematizada a una Red de Arqueología Nacional que permitirá una consulta abierta para estudiantes, investigadores y personas interesadas en estas colecciones.
MATERIAL TOMADO DE: DIARIO LA REPÚBLICA,LA NACIÓN DE NEIVA,VANGUARDIA.COM, RCN RADIO

sábado, 11 de junio de 2011

ESCULTURA EN MI CIUDAD PARTE 10

ESCULTURA LA BIENVENIDA O MUJER ABIERTA 

FOTO TITO AILLON

Ubicación: calle 38 con avenida 13a 
Material: Fibra de Vidrio con armazón en metal. 
Año de instalación: 1983 la obra fue relizada para el edificio de inversiones la castellana Restaurada: por Eduardo Penagos en mayo de 1998 
Autor: escultor  Octavio Martínez Charry 
 Nace en Bogotá el 15 de marzo de 1949, de madre huilense y padre santandereano. Realizó estudios de filosofía y letras en la Universidad Javeriana, recibió el título de Maestro en Bellas Artes, con especialización en Escultura en la Universidad Nacional de Colombia, sede Bogotá. Fue docente de la Escuela Colombiana de Medicina (Dibujo y Escultura), director y Maestro de Escultura del Taller Arte Taller El artista Octavio martinez tambien es el autor del monumento Americo Vespucio.

Nombre oficial de la obra: Monumento a Américo Vespucio 
Tipo de Obra: Conjunto escultórico 
Función: Conmemorativa 
Ubicación: Colombia, Bogotá DC, Chapinero, La gran vía, Carrera7 concalle96 Dimensiones de la obra: 13 metros de largo x 7 metros de alto y 3 ,5 metros de ancho 
Material: Piedra caliza
Técnica de fabricación: Vaciado


ubicado en avenida 7 con 97 en el año de 1987 esta es una de las obras que como muchas otras en esta ciudad a sufrido el vandalismo.

 


artículo 1

En 1987, la estatua de Américo Vespucio fue la primera que se levantó en su honor en la amplia extensión de un continente que tomó su nombre. Bogotá a la vanguardia. En la calle 97 con carrera 7ª se erigió el monumento, con jardines, caída de agua y una reproducción del cartógrafo italiano de dos metros con cincuenta centímetros, el astrolabio en una mano y la mirada hacia el horizonte del descubrimiento. Hoy, don Américo Vespucio luce medio desfigurado una vez más, la cabeza destrozada. La imponencia del monumento que instaló en 1987 el artista Octavio Martínez Charry, que había pensado todo el complejo con jardines y una caída de agua, ha sido reducida otra vez a punta de golpes y piedra, como si nadie quisiera honrar al explorador. Con declaraciones del historiador Germán Arciniegas, la presencia del alcalde de la época, Julio César Sánchez, Enrique Bayer, presidente de la compañía Barnes (donante de la escultura) y la banda de guerra del batallón Guardia Presidencial, Bogotá le rindió homenaje al que, Según los libros de historia, fue uno de los primeros hombres que se dio cuenta de que Colón no llegó a las Indias Orientales sino a otro continente. En esos días se dijo, con la música de fanfarria de fondo, que el monumento serviría para que los bogotanos recordarán un poco de la historia de América. En nuestros días, la estatua ha servido para practicar puntería, como mural de agravios o para que un borracho enardecido la agarre contra “todos esos españoles que son unos hijos de puta: agente, suélteme que ya va siendo hora de un poco de justicia en este país”.“La falta de apropiación es lo que genera estos comportamientos vandálicos. Los ciudadanos no han entendido que los monumentos están ahí para flexibilizar la ciudad, para volverla más amable, menos rígida”. Lina Uribe, restauradora de bienes muebles del Instituto Distrital de Patrimonio, cuenta que, dos veces al año, el monumento a Américo Vespucio debe someterse a una limpieza de grafitis (cada una con un valor aproximado de $15 millones). “La estatua está hecha en una resina y es hueca, lo que la vuelve más vulnerable ante los ataques de los vándalos”, explica Uribe. Vespucio es, tal vez, el personaje más ultrajado en la ciudad. A lo largo de los 23 años que el monumento lleva resistiendo los embates del tiempo y el vandalismo, la escultura ha perdido la cabeza y las manos, como aquella figura de San Ignacio de Loyola a la que los estudiantes del colegio San Bartolomé le incrustaban cigarrillos. . . . . Un buen día la escultura amaneció sin manos y hasta ahí le llegó el vicio del tabaco.

 

El año pasado, Américo Vespucio fue cortado de raíz. Los vecinos del sector le pagaron a un artista, que hasta hoy permanece anónimo, para que restaurara la imagen del cartógrafo. La estatua fue a dar a un taller desconocido. Volvió con el rostro restaurado (la mitad de la cabeza se encontraba dañada), además de una de las manos, y el astrolabio que desde siempre sostenido en la mano izquierda fue cambiado por el mapamundi que hoy tiene, que también ha tenido que ser restaurado. . .

tomado de: El espectador.com artículo 2

NADIE DA RAZÓN DE LOS MONUMENTOS DE BOGOTÁ Utilizados para ensayar tiro al blanco o como el pizarrón perfecto para hacer los graffitis, los monumentos de Bogotá permanecen en el abandono. Como ornamento de la ciudad, objetivo con el que fueron construidos, sirven poco. La Pola, Simón Bolívar y hasta Cristóbal Colón han sido víctimas de actos de vandalismo. Algunos ya perdieron parte de su estructura, a otros se les han robado sus adornos y otros sirven de vivienda para indigentes. Octavio Martínez Charry, escultor del Américo Vespucio, de la avenida 7 con calle 98, cuenta que desde que se levantó el monumento le han robado aproximadamente en diez ocasiones un astrolabio que tenía en la mano. Este es un trofeo que persiguen a los niños bien del barrio, que lucen orgullosos en sus cuartos, dice Martínez No valió que le instalarán un cable para que desprendiera choques eléctricos. Américo se quedó sin con qué medir la altura de los astros. Pero esto no fue lo único que perdió. La fuente de agua que lo acompañaba dejó de funcionar desde cuando hurtaron la motobomba; el mapa de América que está detrás de él, se está cayendo a pedazos y todo su cuerpo muestra huecos de disparos. No sólo son los jóvenes, también los policías y guardaespaldas pasan por acá y prueban su puntería. Darle en la cabeza es un logro, explica Martínez y señala que al pobre Américo, como él lo llama, ya lo mataron. De mano en mano En Bogotá las esculturas no son cuidadas y no hay una institución que se encargue de su mantenimiento. La Sociedad de Mejoras y Ornato lo hizo hasta 1945. Según su director, Juan Luis Moreno, durante la Administración de Jaime Castro se hizo una propuesta para la restauración de los monumentos en la ciudad. El proyecto finalmente se realizó con la Universidad Distrital y se les mantenimiento hizo a siete esculturas, afirma Moreno. Para Urrutia este es un proceso irreversible ya que, según él, una cultura no se puede construir de la noche a la mañana y agrega que este es el resultado del distanciamiento de la juventud con la vida pública de la ciudad. Publicación eltiempo.com Sección Bogotá Fecha de publicación, 8 de mayo de 1998, Autor NULLVALUE

Hasta el año pasado la encargada de su cuidado era la división de Locativas de la Secretaría de Obras Públicas, pero en este momento esa función recae sobre el Instituto de Cultura y Turismo (IDCT). Sin embargo, allí no tienen claridad sobre quién es el encargado de esta tarea. El comportamiento vandálico contra estas imágenes es explicado por el sociólogo Fernando Uricochea como producto de falta de identidad con estas esculturas. Tal vez si los monumentos fueran de Lucho Herrera o Asprilla no las destruirían, dice.

 

ESCULTURA EN MI CIUDAD PARTE 10



fotografía de tito aillon 
HOMENAJE A LAS TORRES GEMELAS
Material: Hierro
Ubicación: parqueadero del centro comercial unicentro
Año: 2003
Autor: RAUL ALVAREZ
Nace en Cartago, departamento del Valle del Cauca,
Comienza una labor escultórica en Medellín bajo cierta influencia de la obra de José Horacio Betancour t, escultor de temática social e indigenista entonces en boga.
Se radica en Bogotá
los fundamentos técnicos y estéticos adquiridos de los maestros Jaime Gutiérrez Lega y Sergio Sierra.
a partir de 1985 pueden verse sus inconfundibles estructuras tridimensionales de hierro en varios espacios públicos, sobre todo en Bogotá. (inf tomada de colarte)

nota: la información restante como dimensiones, etc. la actualizaré tan pronto como el centro comercial tenga la gentileza de provermela.


 LAS EDADES DE BOGOTÁ

Fotos tito aillon

Dimensiones: 2,50 cm de alto de cada pieza.
Ubicación : Carrera 3 calle 22, esquina noroccidente
Localidad: Santa Fe
Material: arcilla, cemento 
Año: 1988
Autor: Galador Carbonell
nacido en la habana cuba y nacionalizado colombiano en 1966

Esta obra está conformada por nueve figuras femeninas, cada una de las figuras representa cincuenta años de la historia de la ciudad en un juego de grados, hay un décimo pedestal vacío junto a la mujer embarazada que cierra el ciclo y en el momento de ser instaladas. . . . . . . . en este lugar, presentaba los cincuenta años que le hacían falta a Bogotá para cumplir 500 años de fundada.

como dato adicional las piezas en arcilla que conforman esta obra fueron realizadas en la ciudad de Cúcuta, en el chilcar de santa Teresa, el artista contó con la colaboración de estudiantes del instituto de cultura de norte de Santander y artistas de la región. este dato lo entrego porque en la época que el señor Galaor Carbonell realizó las obras en la ciudad de Cúcuta yo pertenecía al instituto de arte de norte de Santander.

Así se encuentra hoy las piezas protegidas (si protección es taparlas solamente) por la construcción de un tramo de transporte masivo de Bogotá - Transmilenio (12 de sep/2011)

 
Fotos tito aillon

Fotos tito aillon

fotografías del estado actual de las piezas tomadas el 28 de noviembre 

del 2011
Fotos tito Aillon 2011

Fotos tito Aillon 2011


Fotos tito Aillon 2011





Fotos tito Aillon 2011






























ESCULTURA TRIADA
Dimensiones: 2,80 x 2,80 x 140 cm
Material: Metal Pintado 
Ubicación: Barrio Quinta Camacho (chapinero)
Año: 2003
Autor: Gabriel Beltrán 
Nace en Bogotá , Colombia 1954.
Estudios:
Escultura. Escuela de Artes de Bogotá.
Pedagogía Artística, U. Pedagógica Nacional, Bogotá.
Restauración. La Habana. Cuba.
Taller Internacional de Escultura, Hamburgo. Alemania.

fotografía de tito aillon  


fotografía de tito aillon 

ESCULTURA LA BIENVENIDA O MUJER ABIERTA

FOTO TITO AILLON
 

Ubicación: calle 38 con avenida 13a
Material: Fibra de Vidrio con armazón en metal.
Año de instalación: 1983 la obra fue relizada para el edificio de inversiones la castellana
Restaurada: por Eduardo Penagos en mayo de 1998
Autor: escultor Octavio Martínez Charry
Nace en Bogotá el 15 de marzo de 1949, de madre huilense y padre santandereano.

Realizó estudios de filosofía y letras en la Universidad Javeriana, recibió el título de Maestro en Bellas Artes, con especialización en Escultura en la Universidad Nacional de Colombia, sede Bogotá. Fue docente de la Escuela Colombiana de Medicina (Dibujo y Escultura), director y Maestro de Escultura del Taller Arte Taller



foto tito aillon

El artista Octavio martinez tambien es el autor del monumento  Americo Vespucio 
ubicado en avenida 7 con 97 en el año de 1987 esta es una de las obras que como muchas otras en esta ciudad a sufrido el vandalismo.




artículo 1
En 1987, la estatua de Américo Vespucio era la primera que se levantaba en su honor en la amplia extensión de un continente que tomó su nombre. Bogotá a la vanguardia. En la calle 97 con carrera 7ª se erigió el monumento, con jardines, caída de agua y una reproducción del cartógrafo italiano de dos metros con cincuenta centímetros, el astrolabio en una mano y la mirada hacia el horizonte del descubrimiento. Hoy, don Américo Vespucio luce medio desfigurado una vez más, la cabeza destrozada. La imponencia del monumento que instaló en 1987 el artista Octavio Martínez Charry, que había pensado todo el complejo con jardines y una caída de agua, ha sido reducida otra vez a punta de golpes y piedra, como si nadie quisiera honrar al explorador. Con declaraciones del historiador Germán Arciniegas, la presencia del alcalde de la época, Julio César Sánchez, Enrique Bayer, presidente de la compañía Barnes (donante de la escultura) y la banda de guerra del batallón Guardia Presidencial, Bogotá le rindió homenaje al que, Según los libros de historia, fue uno de los primeros hombres en darse cuenta de que Colón no llegó a las Indias Orientales sino a otro continente.En aquellos días se dijo, con la música de fanfarria de fondo, que el monumento serviría para que los bogotanos recordaran un poco de la historia de América. En nuestros días, la estatua ha servido para practicar puntería, como mural de agravios o para que un borracho enardecido la agarre contra “todos esos españoles que son unos hijos de puta: agente, suélteme que ya va siendo hora de un poco de justicia en este país”.“La falta de apropiación es lo que genera estos comportamientos vandálicos. Los ciudadanos no han entendido que los monumentos están ahí para flexibilizar la ciudad, para volverla más amable, menos rígida”. Lina Uribe, restauradora de bienes muebles del Instituto Distrital de Patrimonio, cuenta que, dos veces al año, el monumento a Américo Vespucio debe someterse a una limpieza de grafitis (cada una con un valor aproximado de $15 millones). “La estatua está hecha en una resina y es hueca, lo que la vuelve más vulnerable ante los ataques de los vándalos”, explica Uribe.Vespucio es, tal vez, el personaje más ultrajado en la ciudad. A lo largo de los 23 años que el monumento lleva resistiendo los embates del tiempo y el vandalismo, la escultura ha perdido la cabeza y las manos, como aquella figura de San Ignacio de Loyola a la que los estudiantes del colegio San Bartolomé le incrustaban cigarrillos. . Un buen día la escultura amaneció sin manos y hasta ahí le llegó el vicio del tabaco.
El año pasado, Américo Vespucio fue cortado de raíz. Los vecinos del sector le pagaron a un artista, que hasta hoy permanece anónimo, para que restaurara la imagen del cartógrafo. La estatua fue a dar a un taller desconocido. Volvió con el rostro restaurado (la mitad de la cabeza se encontraba dañada), además de una de las manos, y el astrolabio que desde siempre sostenido en la mano izquierda fue cambiado por el mapamundi que hoy tiene, que también ha tenido que ser restaurado. .


tomado de: El espectador.com artículo 2 

NADIE DA RAZÓN DE LOS MONUMENTOS DE BOGOTÁ 

Utilizados para ensayar tiro al blanco o como el pizarrón perfecto para hacer los graffitis, los monumentos de Bogotá permanecen en el abandono. Como ornamento de la ciudad, objetivo con el que fueron construidos, sirven poco. La Pola, Simón Bolívar y hasta Cristóbal Colón han sido víctimas de actos de vandalismo. Algunos ya perdieron parte de su estructura, a otros se les han robado sus adornos y otros sirven de vivienda para indigentes. Octavio Martínez Charry, escultor del Américo Vespucio, de la avenida 7 con calle 98, cuenta que desde que se levantó el monumento le han robado aproximadamente en diez ocasiones un astrolabio que tenía en la mano. Este es un trofeo que persiguen a los niños bien del barrio, que lucen orgullosos en sus cuartos, dice Martínez No valió que le instalarán un cable para que desprendiera choques eléctricos. Américo se quedó sin con qué medir la altura de los astros. Pero esto no fue lo único que perdió. La fuente de agua que lo acompañaba dejó de funcionar desde cuando hurtaron la motobomba; el mapa de América que está detrás de él, se está cayendo a pedazos y todo su cuerpo muestra huecos de disparos. No sólo son los jóvenes, también los policías y guardaespaldas pasan por acá y prueban su puntería. Darle en la cabeza es un logro, explica Martínez y señala que al pobre Américo, como él lo llama, ya lo mataron. De mano en mano En Bogotá las esculturas no son cuidadas y no hay una institución que se encargue de su mantenimiento. La Sociedad de Mejoras y Ornato lo hizo hasta 1945. Según su director, Juan Luis Moreno, durante la Administración de Jaime Castro se hizo una propuesta para la restauración de los monumentos en la ciudad. El proyecto finalmente se realizó con la Universidad Distrital y se les mantenimiento hizo a siete esculturas, afirma Moreno. Para Urrutia este es un proceso irreversible ya que, según él, una cultura no se puede construir de la noche a la mañana y agrega que este es el resultado del distanciamiento de la juventud con la vida pública de la ciudad. Publicación eltiempo.com Sección Bogotá Fecha de publicación, 8 de mayo de 1998, Autor NULLVALUE

Hasta el año pasado la encargada de su cuidado era la división de Locativas de la Secretaría de Obras Públicas, pero en este momento esa función recae sobre el Instituto de Cultura y Turismo (IDCT). Sin embargo, allí no tienen claridad sobre quién es el encargado de esta tarea. El comportamiento vandálico contra estas imágenes es explicado por el sociólogo Fernando Uricochea como producto de falta de identidad con estas esculturas. Tal vez si los monumentos fueran de Lucho Herrera o Asprilla no las destruirían, dice.